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🕯️ Cómo hacer que tu vela dure más sin perder el aroma
Una vela bien cuidada puede durar incluso el doble de lo que normalmente esperarías. Muchas veces, cuando una vela se consume rápido, se deforma o pierde aroma, no significa que sea de mala calidad: suele deberse a pequeños hábitos al momento de encenderla y apagarla.
Con estos consejos prácticos, podrás aprovechar al máximo cada vela, disfrutando tanto de su luz como de su fragancia.
1. El primer encendido es la clave
El primer encendido define el futuro de tu vela. Siempre deja que la superficie de la cera se derrita de borde a borde antes de apagarla.
👉 Piensa en este primer encendido como una “memoria” que la vela guarda y repetirá en los siguientes usos.
2. Mantén la mecha siempre a la medida
Una mecha demasiado larga genera una llama muy alta y calienta más de lo necesario. Esto hace que la vela se consuma más rápido y que el aroma se queme en lugar de liberarse suavemente.
👉 Una mecha corta mantiene la llama estable, reduce el humo y alarga la vida de la vela.
3. Cómo apagarla correctamente
Aunque soplar la vela es lo más común, no es la mejor práctica: el aire levanta humo y puede afectar el aroma de la cera.
👉 Este pequeño gesto marca una gran diferencia en la experiencia aromática.
4. El tiempo ideal de uso
Encender una vela durante 2 a 4 horas por sesión es lo más recomendable.
👉 Establece una rutina: enciende tu vela mientras lees, trabajas o meditas, y apágala dentro de este rango de tiempo.
5. Cuida dónde la colocas
La ubicación también afecta su duración. Si colocas tu vela en un lugar con corrientes de aire (cerca de ventanas abiertas, ventiladores o aire acondicionado), la llama se moverá demasiado, lo que genera una combustión irregular.
El secreto para que una vela dure más no está en su precio, ni en su tamaño, sino en cómo la usas. Con unos simples hábitos —primer encendido correcto, mecha cuidada, buen apagado, tiempo moderado y ubicación estratégica—, cada vela puede convertirse en una experiencia más prolongada, aromática y placentera.
Si enseñas estos cuidados a tus clientas, no solo disfrutarán más de sus velas, sino que también sentirán que su inversión realmente vale la pena.